Antes o después, la gestión de almacenes requiere de un software SGA; lo pide a gritos: sea por falta de control del stock, tamaño o fallos en la organización (horas extra, errores de picking, caducidad de los productos perecederos, inventariado…), sea por la mera rentabilidad del servicio, el almacén requiere un control que la informática ha facilitado enormemente.

Quizá ante esto muchos responsables de almacén que todavía no han dado el salto, o que no están muy convencidos del cambio, se planteen que durante mucho tiempo la gestión del almacén no requirió de un software SGA, y eso es cierto. No obstante, los sistemas de gestión de almacén no tienen solo una función útil, sino que optimizan los procesos y reducen los costes. En otras palabras, jamás se ha gestionado un almacén con tanta eficiencia como se hace hoy día.

Si todavía no nos crees: ventajas de un software SGA

El programa intenta resolver problemas de almacenaje, pedidos y costes de trabajadores. Dentro de esos baremos podemos relacionar un 20% a almacenaje, un 40% a pedidos y alrededor de todo lo que resta al coste de los empleados.

En relación a ello los módulos de un software SGA se dividen entre inventario, gestión específica e interacción entre los distintos procesos de almacén. Además, a diferencia de otros sistemas de gestión, la planificación continua hace que tengamos una “imagen” completa de todo lo que ocurre en el almacén y, así, podamos actuar en consecuencia.

El principal problema con el que contábamos era, sin duda, la falta de datos en tiempo real y, de este modo, el software SGA nos ayudará a aprovechar el espacio y el coste en recursos humanos que estamos maximizando por falta de un control en tiempo real.

Asimismo, al poder cuantificar los recursos y los costes asociados a cada actividad del almacén, es muchísimo más sencillo poder comprobar el retorno de la inversión, o ROI, rápidamente. Este, por regla general, se divide en un menor gasto de equipos y espacios, ahorro en personal (o aprovechamiento real del mismo) y reducción de inventario (ya sea en el stock o en el movimiento del mismo). Todo ello repercute, evidentemente, en el servicio al cliente final y la eficiencia laboral.

Por último, debemos contar con un asesoramiento de calidad que adapte el software SGA a nuestras particularidades específicas, con la ventaja de que es un sector que cuenta con muy buenos productos cerrados y también modulares.