Como es muy probable que sepamos, las empresas y los productores que componen el sector alimentario tienen una serie de necesidades específicas en relación a nuestros hábitos de consumo, a los tiempos de producción y transporte y al hándicap que suponen los artículos perecederos; estas necesidades específicas suponen la adecuación de un software ERP más sectorial.

Para conseguir eficacia en el control y en la estructuración de los procesos en el sector alimentario, las soluciones ERP plantean una serie de aspectos más específicos, teniendo presente elementos como la formulación de cada proceso en relación con el coste, la automatización de diferentes acciones o la gestión de stocks o de la cadena de suministros (SCM).

El nivel productivo de una gran parte de las industrias alimentarias del mercado supone que las dudas sobre la utilización de un software ERP que estructure y automatice procesos de forma vertical sean menores, pues pese a la formación, el personal suele ver con muy buenos ojos la necesidad de estos programas que facilitan, rápidamente, el día a día. Además, suelen buscarse soluciones escalables que funcionan muy bien gracias al interés de las grandes empresas de desarrollo de software que han visto en este sector una necesidad y una inversión necesaria que ofrece muy buenos resultados a todas las partes.

Un software ERP es imprescindible en el sector alimentación

Los encargados de producción o de control de la misma destacan una serie de ventajas de estos software ERP a medida, como las posibilidades de seguimiento de los productos y los procesos tan necesarios en el sector alimentario o en el de transporte de mercancías, pero sobre todo tienen muy presente una serie de procesos de carácter más interno, entre los que destacan la logística empresarial y de almacén (recepción, atención al cliente, gestión de lotes y, si procede, rutas incluso), la gestión de la producción y sus controles y la gestión comercial, en especial, aquella que debe realizarse a mayor escala (centros comerciales o grandes superficies, por ejemplo).

En definitiva, como se puede ver, un software ERP es una solución potencialmente útil en muchos sectores, donde la integración de los procesos dentro de la estructura empresarial favorece mucho la eficacia de los procesos y el equipo humano, pero en sectores como la producción alimentaria se convierte en una necesidad básica, donde la ventaja competitiva deberíamos buscarla en la solución en sí y no en la implementación de algún software de gestión ERP, que ya resulta imprescindible.