El software Business Intelligence ha supuesto una de las variables más notables en lo que representan los cambios de estrategia empresarial; la inteligencia de negocios o inteligencia empresarial es, por un lado, un concepto que recoge estrategias, herramientas de administración y creación de conocimiento a través de datos que la misma estructura de la empresa ofrece de una u otra forma.

Estamos hablando de la obtención de datos que facilitan las decisiones empresariales; para ello, los responsables plantean tres procesos: recogida de información, comprensión del funcionamiento actual de la empresa y adelantarse a los sucesos futuros de la misma.

Para integrar en la rutina de trabajo todos estos procesos y cambios y, a la vez, sacar partido a la información necesitamos un canal fluido mediante el que trabajar; aquí es donde entra en juego el software de inteligencia empresarial como una herramienta que recoge, ordena y mantiene actualizada la información, poniéndola a disposición de los interesados para mejorar la toma de decisiones y la competitividad. En realidad, toda esta estrategia de software y administración empresarial se puede resumir en cuatro palabras: “La información es poder.”

¿Te interesan las principales ventajas que este tipo de software puede ofrecer a la empresa? Sigue leyendo, vamos a ver a qué viene tanto revuelo…

Ventajas del software Business Intelligence

La integración de un sistema BI a nivel corporativo es un trabajo delicado, puesto que requiere de una adaptación hacia las diferentes actividades o sectores que acoge la firma y, a la vez, supone conocer qué información nos interesa conocer y manejar como datos. Es evidente que no necesitaremos toda la información de la empresa para la toma de decisiones, y aunque fuese así, en un caso hipotético, siempre deberíamos establecer una gradación de la relevancia de los procesos para su lectura y análisis a través del software BI.

¿Pero qué puede hacer un sistema de inteligencia empresarial? Para empezar, puede generar notificaciones de carácter individual o general que tienen como fin la creación de diferentes bases de datos. Quizá la más interesante entre las mismas sea aquella que atañe a los clientes de la empresa, y que nos permite crear un completo croquis acerca del cliente o consumidor, con la posibilidad de desarrollar acciones a través de diferentes escenas antes de la fase de toma de decisiones. Esto, sin embargo, parecen datos poco gráficos a priori. Estamos hablando de previsiones de venta, de devoluciones, de interés real del target objetivo e incluso de la posibilidad de desarrollar todo este cúmulo de probabilidades a través de análisis de datos que tienen en cuenta un gran número de variables, tanto de empresa como del propio mercado.

Sin embargo, ni mucho menos esta es la función principal de un software BI. Si bien un software de inteligencia empresarial te permite pronosticar el nivel de afectación que un servicio o producto puede tener en el mercado, también mantiene un fuerte componente de mejora del servicio y autocrítica empresarial a través del procesado de datos obtenidos en múltiples departamentos.

De este modo, el software de Business Intelligence tiene dos enfoques principales: por un lado, hemos visto que permite recrear posibles escenarios de trabajo a través de la obtención de datos, o la mejora de la estructura empresarial a través de los inputs obtenidos a través del análisis interno de los procesos; no obstante, la realidad es que una solución BI, a grandes rasgos, lo que nos ofrece son los medios para automatizar muchísimos procesos de mejora empresarial apoyándonos en datos objetivos.

¿Dónde aplicar este software con éxito?

Si bien es cierto que cualquier firma podría beneficiarse de un software BI, muchas pymes, por ejemplo, no ven una necesidad real. Los departamentos de ventas, marketing y finanzas, en cambio, son los perfectos candidatos para monitorizar y analizar las ventas y segmentar el mercado; por otra parte, los departamentos financieros también pueden beneficiarse, fuertemente, de la obtención de datos para el ahorro y la inversión.

Para saber si necesitamos un software BI en nuestra empresa, lo mejor será analizar los procesos diarios de trabajo. ¿Cuánto tiempo dedicamos a la recogida de datos para control, análisis o monitorización? Si no tenemos siquiera fuentes de confianza que analizar, o la obtención de los datos se hace lenta, parece evidente la necesidad de este tipo de software, aunque muy a menudo nos sorprendemos de la deficiente estructura de procesado de datos que muchas empresas mantienen.

De igual modo, es posible que las herramientas que utilicemos sean antiguas, y eso vaya en detrimento de la productividad laboral y la rentabilidad empresarial, ¿o no? A todo ello cabría sumar el control de la plantilla y la evaluación con respecto a los resultados obtenidos, si esta es difícil de medir o insuficiente, quizá una solución de inteligencia empresarial sea lo que estamos buscando, ¡y puede que ni lo supiésemos aún!