A menudo, muchas empresas saben de la necesidad de contar con un software ERP, pero cuando empiezan a consultar las diferentes opciones que el mercado pone a su disposición, aparecen un gran número de dudas: ¿cuál es el más conveniente?; ¿qué priorizo, opciones o usabilidad?; y, por encima de todo, ¿qué sistema elijo entre la oferta?

El motivo es evidente: la oferta es enorme, debido a que las empresas necesitan de software específico para cada sector o necesidad concreta pero, además, las soluciones son diferentes debido al presupuesto. Aquí es donde se sesga la división más importante: ERP propietario, ERP de código libre o ERP bajo un modelo SaaS. Tres opciones entre los que deberás elegir llegado el momento antes de lanzarte al mundo de los sistemas ERP.

Sistemas ERP: propietario, libre y SaaS

El software propietario, siempre que se recurra a una empresa de confianza, es la solución ideal para gran número de empresas. Los sistemas ERP de este tipo se comercializan a través de licencias por número de trabajadores e instalación y/o mantenimiento del producto; hablamos de programas con marcas enormes (SAP, Sage, Microsoft) detrás, y también de productos más modestos, que aseguran un buen control de calidad y una buena especificidad del ERP; sin embargo, en la misma medida, pueden llegar a ser muy caros (compra, instalación, formación, código fuente oculto), donde los principales miedos del empresario suelen enfocarse hacia la dependencia al proveedor y el coste que, muchas veces, eso supone.

Si vemos claro que esto no es lo nuestro, podemos optar por un ERP bajo modalidad SaaS; donde las principales fortalezas pueden encontrarse en el mantenimiento y la comunicación empresa-cliente. ¿En qué se diferencia? Principalmente, en el alojamiento de todo el sistema, que en lugar de estar físicamente en nuestra oficina, se encontrará en la compañía de IT; si bien la exclusividad es menor, y la personalización, por descontado, también, acceder vía red y contar con ese nivel de seguridad da una mayor fortaleza a nuestras acciones.

El software libre o de código abierto es la tercera opción que tenemos presente. Aquí, la personalización del producto es muy buena, ya que no solo contamos con el código del programa, sino que también tenemos una licencia con la que poder trabajar. Sin embargo, tampoco está exento de riesgos, pues puede cambiar el estilo de licencia, o no ser un programa tan completo como un software propietario.

Al final, la mejor recomendación que oirás es que dediques tiempo y esfuerzo a la búsqueda de aquel programa que mejor se adapte a tus necesidades, y te recomendamos que lo hagas.